Escobar, golpeado por un temporal histórico: vientos de hasta 90 km/h derribaron árboles y postes, dañaron viviendas y dejaron escenas dramáticas; rápida respuesta municipal y de Edenor

Para muchos vecinos, la tormenta que azotó al Partido de Escobar el pasado viernes por la noche no tiene antecedentes recientes. La violencia del fenómeno fue tal que no solo provocó los daños habituales de estos eventos meteorológicos—voladura de techos, carteles, postes y árboles—, sino que incluso derribó un kiosco de revistas en la avenida San Martín de Belén de Escobar (ver fotografía) y varias garitas de seguridad en barrios cerrados. En uno de esos casos, un vigilador se encontraba dentro de la estructura al momento del incidente, aunque afortunadamente resultó ileso.

Un comunicado de la Municipalidad informó que se registraron 51 milímetros de lluvia en apenas 90 minutos, “un volumen que equivale prácticamente a lo que suele llover en dos semanas”. El temporal estuvo acompañado por ráfagas de viento de entre 70 y 90 km/h, valores poco habituales para la región.

Según consignó la prensa nacional, como Infobae, Escobar, Lomas de Zamora y el aeropuerto de Ezeiza figuraron entre las zonas más afectadas.

Dos de los episodios más impactantes se registraron en el barrio El Cazador. En uno de ellos, una familia —incluidos niños— ingresaba al barrio en medio de la tormenta cuando un árbol de gran porte cayó sobre su vehículo en la avenida Harris. Lo que pudo haber sido una tragedia terminó sin víctimas: los ocupantes debieron ser rescatados entre las ramas por efectivos policiales y personal municipal. El segundo caso, difundido por TN, mostró los destrozos en una vivienda de la calle Lincoln, donde un árbol cayó directamente dentro de un dormitorio. Video

Las consecuencias también se reflejaron en caminos bloqueados por la caída de árboles, postes y cables. Incluso el paso del arroyo Correntino, a 500 metros del río Luján, quedó obstruido por un tronco de grandes dimensiones. Pescadores de la zona señalaron que la navegación era imposible y que varias embarcaciones sufrieron daños en sus hélices. “Troncos bajo el agua, la isla se ha tornado tierra de nadie. Y ni hablar de los que viven ahí”, describieron.

Los barrios privados tampoco escaparon a los daños. Además de las garitas afectadas, numerosas viviendas registraron roturas en techos y ventanales debido a la caída de granizo, lo que permitió el ingreso de agua en los interiores. Video

Respuesta de los equipos de emergencia

Desde el inicio del temporal, trabajaron equipos de Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, Espacios Públicos, Policía Municipal, Guardia Urbana y Tránsito, realizando tareas de asistencia, despeje y prevención. Vecinos destacaron la rapidez de la respuesta: a pocos minutos de iniciada la tormenta, y aún bajo intensa lluvia, ya se encontraban despejando calles y colaborando con los damnificados.

Según informó el Municipio, se desplegaron unos 1.500 agentes. Además, se anunció que a partir de hoy se intensificarán las tareas de limpieza, aunque las lluvias persistentes podrían demorar el operativo.

Amplio operativo de Edenor

El Municipio también acompañó a la empresa Edenor en la normalización del servicio eléctrico. Más de 50 cuadrillas municipales brindaron apoyo logístico para despejar calles, retirar ramas y liberar tendidos afectados por la caída de árboles y postes.

En diálogo con Periódico El Cazador, el técnico eléctrico Miguel Ángel Burec, especialista en distribución eléctrica en baja, media y alta tensión, explicó las razones de la importante movilización de personal, vehículos y materiales desplegados para restituir postes y normalizar el servicio, que en muchos hogares demoró cerca de 24 horas en restablecerse.

En primer lugar, señaló que tras el cambio de gestión en 2020, Edenor redujo su personal propio y comenzó a operar mediante contratistas. En este contexto, en Escobar intervino una firma tercerizada. “Edenor dispone ahora de liquidez inmediata y de mayor flexibilidad para actuar en situaciones excepcionales como esta, mediante la tercerización y pagos directos. Antes, los subsidios se cobraban con demoras de hasta 90 días y sin actualización, lo que generaba falta de insumos”, explicó el profesional. Según detalló, este esquema permite contar con recursos disponibles para la adquisición de materiales, cables y repuestos. “Hoy no hay intermediarios y los pagos se realizan de forma inmediata, en un mercado que lo permite, lo que agiliza la respuesta”, agregó. Burec también recordó que, años atrás, los cortes de suministro podían extenderse durante varios días debido a limitaciones operativas. “Hubo momentos en que solo contaban con tres cuadrillas para cubrir amplias zonas como Pilar y Escobar, lo que reducía significativamente la capacidad de reacción”, concluyó.