Los vaivenes de un cartel

 

 

 

El pasado lunes 26, un lector nos acercó una novedad que —según sus propias palabras— le cayó muy mal. El mensaje decía: “Ayer domingo presencié algo que no podía creer: una familia acampando apoyada en el cartel de acceso al barrio, mientras los hijos vandalizaban las letras. No solo eso: pasó un policía municipal caminando hacia la base que está enfrente del cartel; lo miré por lo que estaba sucediendo y bajó la cabeza. Si así se cuida lo que está en el punto más visible —a apenas 50 metros de la base de la Policía Municipal y a 70 metros de la UGC—, y teóricamente rodeado de cámaras que seguro se utilizan para hacer multas…”

Capitulo II

Ayer, a las 19.15, la UGC de El Cazador anunció con bombos y platillos: “Reparado”, y adjuntó una fotografía del cartel renovado.

Esta mañana, a las 7.37, un nuevo comunicado de la UGC advirtió que el cartel había vuelto a ser vandalizado.  “Estoy pidiendo que Monitoreo revise las cámaras”, agregó Marcos Tiburzi, a cargo de la dependencia municipal.

Horas más tarde, a las 14:00,  apareció una nueva imagen y un nuevo aviso: «Reparado nuevamente».