Sujarchuk:  «Buena parte de los delitos graves no responden a hechos de inseguridad tradicionales, sino a conflictos interpersonales» 

El intendente Sujarchuk encabezó el acto conmemorativo por el 204° aniversario de la creación de la Policía de la provincia de Buenos Aires, una ceremonia destinada a homenajear y reconocer la labor de los efectivos de la fuerza provincial, así como también el trabajo conjunto de la Policía Municipal y la Guardia Urbana, que actúan de manera articulada en el distrito.

El encuentro se desarrolló en el microestadio de Garín y estuvo marcado por una extensa entrega de distinciones: 21 reconocimientos a jefes de dependencias, 8 menciones por actos destacados, 38 reconocimientos a numerarios por labor sobresaliente y una mención especial al comisario Maximiliano Schalitz. A ello se sumaron 6 reconocimientos a integrantes de la Policía Municipal y 4 a efectivos de la Guardia Urbana. Además, el Municipio hizo entrega de aires acondicionados destinados a distintas dependencias policiales.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el homenaje al subcomisario Gonzalo Gastón Pereyra, de la Comisaría 3ª de Garín, fallecido este año en cumplimiento del deber. Sus familiares recibieron una placa conmemorativa en su memoria.

Según informó el Municipio, en 2025 la gestión en seguridad se consolidó «con una inversión histórica de $16.120 millones, equivalente al 13% del presupuesto total, destinada a fortalecer la prevención, el patrullaje y la lucha contra el delito». Durante el año se incorporaron 11 nuevos patrulleros a la flota de la Policía Bonaerense y el distrito «alcanzó una cobertura del 89,36% de sus calles, liderando el ranking de patrullaje en todo el Conurbano».

Por otra parte, el intendente señaló «dos alertas que nos exigen máxima atención»: por un lado, «el crecimiento de las violencias entre personas que se conocen, ya que buena parte de los delitos graves no responden a hechos de inseguridad tradicionales, sino a conflictos interpersonales que derivan en situaciones extremadamente graves, incluso con pérdida de vidas; y por otro, la necesidad de no bajar los brazos en la lucha contra la droga y el narcomenudeo».