«Ah, fallaron las cámaras y la IA»
Una escena inusual alteró la calma del corazón de Belén de Escobar: dos camiones jaula, cargados para el transporte de ganado, quedaron varados en una de las intersecciones más transitadas de la ciudad. Así lo informó El Diario de Escobar. El episodio ocurrió en la esquina de Tapia de Cruz y Asborno, donde estos gigantes de acero —diseñados para atravesar rutas y campos abiertos, no calles angostas— encontraron imposible avanzar por el laberinto céntrico. «Ante el riesgo de generar un colapso en la circulación y la imposibilidad de que los camiones maniobraran correctamente, el personal de Tránsito municipal debió intervenir rápidamente», concluye el matutino escobarense.
La historia, lejos de ser una excepción, vuelve a poner en evidencia una verdad incómoda: pese al crecimiento que vivió el Partido de Escobar desde la década del ’90, ningún gobierno local apostó de verdad a un plan de infraestructura pensado a mediano o largo plazo. Las calles del centro siguen siendo las mismas de hace un siglo; jamás se impulsó un túnel bajo nivel en el casco urbano; y, si no fuera por ciertas inversiones privadas —como la apertura de la calle Libertad, que conecta la Ruta 25 con la Panamericana— el panorama sería aún más crítico.
Las voces de los vecinos, siempre a flor de piel, lo reflejan con crudeza. Algunos de los comentarios más resonantes fueron los siguientes:
Deja tu comentario