Consulta pública en su tramo final: un arquitecto local cuestiona el polo portuario y alerta sobre “una catástrofe”

A pocas horas de que concluya la consulta pública impulsada por el Ministerio de Ambiente bonaerense sobre el puerto cerealero proyectado en el río Paraná de las Palmas (Consulta Pública: se intensifica la convocatoria para frenar el proyecto del puerto cerealero), crece la inquietud entre las organizaciones intermedias del partido y numerosos vecinos que observan, con ansiedad y desvelo, el incierto destino de una vasta región ribereña bajo jurisdicción local. La inmensa mayoría de los comentarios que circularon en redes y en este mismo periódico se pronunciaron abiertamente en contra del emprendimiento. Lo consideran una amenaza directa para los humedales, un factor que incrementará el riesgo de inundaciones e incendios, y un peligro para la calidad del agua y la vida —humana y no humana— que respira y late en torno al río.

En ese coro de voces se destacó la intervención del arquitecto Jorge Lembo, reconocido profesional y planificador urbano-ambiental, coautor del documento base del Plan Estratégico Territorial Escobar 2030, del cual se apartó tiempo atrás por diferencias internas. Su aporte, firme y reflexivo, también quedó plasmado en la consulta pública. Lembo advierte que este tipo de desarrollos, concebidos solo desde la lógica del “crecimiento”, “no nos puede llevar a otro lugar que a la catástrofe”. Y agrega que la creación de un nuevo polo portuario “solo se explica por la voracidad de aquellos que quieren competir en una economía cada día más injusta”.

El modelo de desarrollo territorial que está adoptando la intendencia del partido para todos los que vivimos en él l y para los que lo hagan en el futuro, se basa en una concepción extractivista de la actividad humana sobre el territorio.

Contradiciendo radicalmente los principios y objetivos fijados en la ordenanza que diera origen al plan estratégico territorial y que fueran desarrollados y presentados a lo largo de las mesas territoriales durante el año 2021 a 2023, el Ejecutivo y el legislativo municipales por fortalecer las líneas de desarrollo del arcaico plan estratégico del 2009. De esta manera tanto en la propuesta de desarrollo portuario sobre la Ribera del Paraná como en la normativa presentada para su votación, particularmente en el código de ordenamiento territorial permiten la explotación para negocios particulares de todo el territorio bajo la remanida excusa de que las inversiones generan trabajo y actividad económica. Esto no es cierto en un sistema económico extractivista cuyos actores tienden a la reducción permanente de los puestos de mano de obra, a la reducción de la calidad de las condiciones de trabajo y su remuneración, a la tercerización e importación de servicios y bienes, y a la privatización de aquellos dispositivos que deberían ser controlados por el estado.

En este marco, la destrucción o la simple reducción de las superficies de humedales, cuencas de inundación, biocorredores y demás servicios ecosistémicos, aprobadas por fuera de la normativa y en negociaciones directas entre el poder político y los sectores económicos interesados, no es otra cosa que el apoderamiento por parte de sectores de intereses particulares de aquello que es propiedad de toda la sociedad.

Una concepción del desarrollo que solo entiende a este como crecimiento no nos puede llevar a otro lugar que a la catástrofe. De esta manera y no de otra hemos llegado a este punto, en el cual el cambio climático, el incremento de la contaminación de todos los estamentos ambientales, la reducción de los recursos de absorción de carbono y de producción de agua potable son el precio que toda la sociedad paga para que algunos pocos se enriquezcan.

Esta iniciativa de ocupación de superficie de islas, borde costero, humedales y biodiversidad es no solo dañina sino innecesaria. La Ribera del Paraná ya tiene suficiente infraestructura portuaria para abastecer las necesidades del país. La creación de un polo portuario nuevo solo se explica por la voracidad de aquellos qué quieren competir en una economía cada día más injusta.

Cómo participar en la Consulta Pública

  1. Ingresar a: participacionpublica.ambiente.gba.gob.ar (buscar “Puerto Cerealero Escobar”).

  2. Completar el formulario.

  3. Adjuntar una foto del DNI.

  4. Escribir el comentario en el campo “Observación” (Propuestas para insertar: Propuestas)

  5. Enviar el formulario.

  6. Revisar que el comentario haya quedado registrado.

  7. Ante cualquier duda, consultar en vecinosautoconvocadosdeescobar@gmail.com o Consultas