Conectar para Desconectar, ¡nuestro Rincón Literario!

Bienvenidos a «Conectar para Desconectar», un Rincón Literario donde podrás viajar por nuevas sensaciones y emociones a través de notas y poesías de autores locales.

Coordinadora: Rita Frank.

— • —

El infinito

 

No tienes que pararte porque aún estás cayendo

no necesitas un abrigo

tu enfermedad no es de frío.

Los ríos ríen, corren buscan la profundidad del mar

buscan ese hueco que crece en tu alma

cada día más y más.

De la antología -Todo podría ser un bello Poema-

Ruly Fernández

— • —

Ojos sin sueños

Pude ver el agujero de tu corazón ardiendo,

intenté entender la llaga que carcome y quema, por sentirte menos.

Pude ver en tus ojos dos huecos, vacíos de sueños…

La asimetría del caminar también duele, cala, feo…

Cada costado visto de paso

cada sonrisa sostenida por obligación -o empatía-

dónde la contracara habita.

Dónde la carencia llora y el derroche ríe con desparpajo.

Todo eso hace mella, saca chispas en un corazón, que de a poco, fue haciéndose de acero.

Pude ver, ese agujero de tu corazón ardiendo.

Rita Frank

— • —

 

Todavía

Una casa o dos.

Una hija.

Una araucaria que arroja

hojas secas al cielo.

Algunos viajes y vos.

Una mochila.

Algo que escribía sobre el amor.

Creo que eso es todo.

Nada de esto soñaba

hace dieciséis años y todavía.

No lloro.

Juan Botana

 

— • —

Silencio revelado

Luna salvaje

me convocas a este altar

– agua y luz –

a sacrificar la historia de mis madres.

Ellas te suplicaron como hoy yo replico.

Nos revelas nuevas profundidades para desconocernos para encontrarnos.

Hay un silencio de soledades

necesarias

y un silencio de abandonos desgarradores.

Tu sombra luminosa

estuvo cada vez

en el abrazo al útero,

en la ronda maternal,

en el reflejo del lago.

Emerges y mueres. Alumbras y desapareces. El ciclo de la vida guardas en tu círculo.

Como hembra nos abrazas.

Mojas nuestras aguas.

Las alteras. Los flujos íntimos,

los planetarios,

los de los cuerpos.

Llegas y lloramos y sangramos.

Llegas para recordarnos

que en el silencio también brillamos.

Del libro: Florecer entre Sombras

María Laura Oliva

— • —