Protección ambiental para las barrancas de El Cazador

Desde hace varios años un grupo de vecinos y vecinas del Barrio El Cazador vienen desplegando un intenso trabajo y realizando presentaciones al Gobierno Municipal tendientes a preservar los valores ambientales de la Barranca de El Cazador.

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Se trata de un área de muy alto valor ambiental, por su particular topografía única en la región, y su profusa arboleda con fragmentos de bosque nativo (talares de barranca), base de una impresionante diversidad que explica por qué El Cazador es uno de los pocos entornos urbanizados en los cuales aún es posible ver zorros, pavas de monte o lagartos overos caminando por sus calles. Además, esos bosques de barranca funcionan como eficaz protección contra su erosión y contribuyen a la regulación climática del barrio, junto a los últimos humedales naturales de la zona, que aún se hallan junto a su parte baja, y que conforman la Reserva Ambiental La Cañada.

El impulso vecinal parece haber rendido sus frutos. En el proyecto del nuevo Código de Ordenamiento Territorial que se encuentra en tratamiento en el Concejo Deliberante, se dispone la creación del “Corredor Calle Libertad El Cazador (C/CCL)” (Zona 4.3.4.2.), el cual comprende todo el sector de barranca desde la Ruta 25 hasta la altura del Barrio El Cazal. En este nuevo corredor ambiental se deberán “preservar las características paisajísticas, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos”.

El corredor limita a lo largo de toda su extensión con la Reserva Ambiental La Cañada, la cual de acuerdo al nuevo Código pasaría a denominarse “Reserva Ambiental El Cazador – Río Luján”, bajo la categoría “Reserva Ambiental Estricta” (R/RAE). Recordamos que esta reserva preserva los últimos humedales naturales de los bajíos ribereños, tras su masiva ocupación por parte de las Urbanizaciones Náuticas, enfatizando la importancia ambiental del corredor.

La norma establece limitaciones de parcelamientos sobre la barranca y requisitos específicos para una eventual apertura del trazado proyectado como calle al pie de la Barranca, al indicar que, en caso de abrirse, se deberá diseñar su traza con el objetivo de posibilitar el acceso a frentistas (y no como arteria de paso de acceso rápido), implementando chicanas y zig-zags que desalienten el uso vehicular y dándole preponderancia al uso peatonal y las ciclovías. También se establece que este mismo carácter deben conservar las calles hoy existentes que comunican la Av. Kennedy con la calle Libertad descendiendo por la barranca.

El proyecto «Corredor Ambiental y Parque Lineal Barrancas de El Cazador» es un ejemplo de cómo la iniciativa ciudadana y no solo la queja, puede sentar las bases para la normativa urbana. Este, que fue el fundamento para el logro de la norma urbanística, nació del esfuerzo de un grupo de vecinos —incluyendo historiadores, biólogos, arquitectos e ingenieros— quienes dedicaron años a estudios y trabajo para realizar el proyecto y fundamentarlo.

La propuesta fue presentada en diversos ámbitos públicos, ante el área de Escobar Sostenible, ante la Secretaría de Planificación e Infraestructura y, posteriormente, ante el Honorable Concejo Deliberante como proyecto de ordenanza, registrado bajo el expediente Nº 246064.

La nueva normativa aplicable a la traza de la calle Libertad y a la barranca según criterios acordes con el valor ambiental del área, es una gran noticia para nuestro barrio, y esperamos que desaliente definitivamente a los intentos de realizar obras que atenten sobre la calidad de vida, el paisaje natural característico de nuestro barrio, o consolidar situaciones irregulares que afectan negativamente su preservación.

Pablo Varela – biólogo y vecino de El Cazador