El periodismo que incomoda

El sábado pasado se celebró el Día del Periodista. Como cada año, el intendente Sujarchuk convocó a representantes de medios locales para agasajarlos en su día. Sin embargo, por primera vez en 22 años, Periódico El Cazador no fue invitado ni recibió saludo alguno por parte del jefe comunal.

El encuentro de este año tuvo un tono particular. Apenas ingresó al salón, el intendente centró su discurso en tres ejes: la posible —según él, injusta— detención de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner; un repaso exhaustivo de las obras realizadas durante su gestión; y la propuesta de conformar una asociación de periodistas locales.

Respecto a nuestra exclusión, cabe preguntarse si el intendente ha dejado de considerarnos un medio periodístico. Muchos políticos -y Sujarchuk no es la excepción- pretenden reducir el periodismo a una mera oficina de prensa destinada a repetir sus logros y silenciar sus errores. “La única noticia válida es la que habla bien de nosotros”, parece ser la consigna tácita de quienes se incomodan ante la crítica.

Pero el periodismo no es propaganda. Su tarea no es agradar al poder de turno, sino observar, preguntar, señalar y, cuando corresponde, denunciar. También es escuchar a los ciudadanos, amplificar sus reclamos y exigir transparencia a quienes administran lo público. Esa función —incómoda para algunos— es la que elegimos ejercer. Y sabemos que no es gratuita.

Nuestro estilo es claro, directo, sin rodeos ni eufemismos. Nuestras páginas no se prestan a adulaciones ni a silencios cómplices. Esa independencia nos ha costado el retiro total de la pauta oficial, tanto por parte del Ejecutivo como del Concejo Deliberante. Pero también nos ha ganado la confianza de miles de lectores, vecinos que ven en este periódico un reflejo de su propia voz.

No hacemos periodismo militante ni rendimos pleitesía al poder de turno. Nos definimos, con firmeza, como un medio vecinalista, con un lema que sostenemos con convicción: siempre del lado de los vecinos.

Así lo demostramos al acompañar reclamos masivos, como el de los vecinos del barrio Cementerio, de la Ruta 26 o de Loma Verde. Protestas que el intendente suele descalificar como maniobras políticas o expresiones de intereses oscuros. Una lectura que, además de desacertada, resulta ofensiva.

Estuvimos y estaremos allí, donde haya una demanda legítima, al margen de los intereses partidarios.

Cada vez más vecinos encuentran en Periódico El Cazador una voz crítica, honesta, libre. Y eso, para ciertos gobernantes, es simplemente intolerable.