Se casó el intendente: el municipio organizó un  operativo de limpieza y seguridad sin precedentes rumbo a El Cazador

Llegó el día tan esperado. No solo para la pareja que se casaba (Ariel Sujarchuk y Macarena Lemos), sino también —y de un modo inesperado— para los vecinos de Escobar que habitan a lo largo del trayecto entre el Registro Civil en Belén de Escobar y la Hostería de El Cazador. Pero vayamos por partes.

Jamás la comunidad escobarense presenció un operativo de limpieza y orden semejante al de las últimas 48 horas. Se trabajó a destajo dentro y fuera del Registro Civil, en la plaza que lo rodea, y a lo largo de todo el camino hacia El Cazador.

Un vecino relató algunos detalles:

“Hubo preparativos diurnos y nocturnos por parte del personal municipal, sobre calle Alberdi, entre Tapia de Cruz y Spadaccini, en el Registro Civil y en la Plaza General Manuel de Rosas. Se reemplazó incluso el banner que identificaba el lugar, que estaba en mal estado tras años sin recambio. También se colocaron chips de corteza en la base del arbolado y se plantó en el jardín frontal de acceso. Además, se realizó un gran baldeo del lugar en horario nocturno, para que todo estuviera impecable y presentable para el gran evento, y no sucio como suele estar cuando se celebran eventos menos destacados”.

Algunas veredas en El Cazador, ocultas durante años bajo yuyales altos, fueron finalmente despejadas.

Todo debía lucir impecable para la pareja y sus invitados a la celebración en la tradicional Hostería del barrio. Incluso, un funcionario adelantó que habría “un refuerzo por fuera del cronograma” de la empresa Panizza para retirar los montículos de poda acumulados en las avenidas principales. Y como si todo esto fuera poco, en un mástil marinero olvidado, tras años de abandono, volvieron a izarse relucientes las banderas de la Nación, la Provincia y el Municipio. Todo un símbolo.

Las redes sociales locales, como era de esperarse, estallaron:

“Hay un ejército de policías y preventores por todos lados. Donde nunca había, ahora se convirtió en el lugar más seguro del conurbano.”
—“¿Viene el Presidente? ¿El Gobernador? ¿Un embajador? ¿O acaso el Papa?”, preguntó alguien con sorna.

«Una vez más, demuestran que, frente a las falencias de gestión que se reclaman en cualquier barrio escobarense, la discrecionalidad privilegiada de la política para beneficios propios puede diferir del destino de los ciudadanos.»

También hubo crónicas barriales detalladas, como la de Myriam:
“Hoy recorrí Kennedy hasta Ceibo, en El Cazador, y no había ni una ramita. Ni rastros de cortes de pasto… La esquina de la subcomisaría quedó impecable: ya no hay autos chocados, los cordones están limpios y pintados de amarillo, y hasta las rejas del frente del predio fueron pintadas de negro. Todo muy bello.” O la de Pato, que encontró el lado positivo al operativo:
“Lo bueno es que, gracias a que contrae matrimonio, la calle que conduce a la Hostería fue arreglada: ya no tiene cráteres que juntaban agua. Lo mismo pasó con Alberdi, en Belén: fue rebacheada. En Kennedy cortaron el pasto de todas las veredas y levantaron cada resto de poda. No quedó ni una hojita fuera de lugar.”

Palabras de Sujarchuk

 

Y en medio de tanto revuelo, Ariel Sujarchuk, emocionado ante este acontecimiento familiar, compartió:

“¡Llegó el gran día! Hoy dimos el Sí.”

Y luego, con tono íntimo y romántico, escribió:

«Con una emoción gigante celebramos el amor y dimos con todo el corazón un contundente ¡¡SÍ!!. Nos casamos en el Registro Civil de Escobar, en el lugar que elegimos para sembrar raíces que den alas. Empezamos una nueva etapa rodeada de familia, amigos y muchísimas muestras de afecto.

Gracias, gracias a todos por acompañarnos en este momento tan importante para nosotros. Agradecemos a Dios por darnos tanto amor del bueno».

La flamante «Primera Dama de Escobar»

La noticia, como era de esperarse, trascendió los límites del partido y llegó a las páginas del mundo del espectáculo. La flamante esposa del intendente, Macarena Lemos —ahora “primera dama” de Escobar— viene del mundo de la televisión. Pero también mostró una faceta más cercana y desconocida para muchos en una entrevista que concedió a la revista Gente:

“Acompaño mucho a Ariel en su trabajo y disfruto hacerlo.”

Confesó además que la exposición pública en Escobar no le incomoda. Muy por el contrario:

“Después de firmar (en el Registro), vamos a salir a la vereda a saludar a los vecinos que seguramente se acercarán y podrán sacarse fotos con nosotros.”

La primera cita con su pareja, sin embargo, no fue en Escobar, sino en un shopping porteño. Allí, entre risas y sinceridad, ella le advirtió:

“No sé cocinar, no sé limpiar, no soy Susanita.”

Y como buena compañera, también salió en defensa del jefe comunal:

“Estar al lado de una persona que tiene muy buena imagen y que ha tenido buena gestión, que tiene una vida organizada, prolija, eso me dio y me da mucha tranquilidad a la hora de mostrarme y caminar junto a él.”