Pileta de Maquinista Savio: «Muy poco para aplaudir»

La información suministrada recientemente por la Municipalidad resultó halagüeña: «En el primer semestre de 2024, la pileta municipal climatizada del polideportivo Juan Domingo Perón de Maquinista Savio alcanzó un récord de concurrencia: Más de 2.500 vecinos de todas las edades disfrutaron de las diversas actividades deportivas gratuitas que se realizan en el natatorio».
La pileta, situada en Boulevard 5 de Junio 1240, está abierta de lunes a viernes de 8 a 21 horas. Entre las actividades ofrecidas mencionadas por la comuna se encuentran aguagym, salvamento deportivo, escuela de buceo  y natación para todos los niveles, además de matronatación para bebés de seis meses a dos años e iniciación a este deporte a partir de los cinco años. Además, las instalaciones son accesibles para adultos mayores y personas con discapacidad, y también sirven de sede para el equipo de natación municipal que compite a nivel nacional, coordinado por áreas municipales.
Aunque la voz oficial registró un ambiente muy positivo y resultados fructíferos para la población, un usuario de la pileta, en diálogo con Periódico El Cazador, expuso la otra cara de la moneda. «La contraparte de la narrativa oficial es que estuvimos un mes y medio sin pileta». El hombre señaló que «desde su inauguración, nunca han reparado a fondo las instalaciones». El año pasado la situación fue grave, especialmente en los baños: «No hubo pileta aproximadamente 25 días porque no habían pagado la factura de gas.  Además, los baños para uso de escuelas privadas y públicas están siempre en arreglo; suelen carecer de agua para inodoros, duchas y canillas. A menudo se extrae agua de la pileta pequeña para poder usar los inodoros». Esta situación es especialmente delicada dado que la pileta recibe niños, adultos mayores y personas con discapacidad, además del personal que trabaja allí. El denunciante consideró que las condiciones generales del lugar son «muy precarias» y que el personal docente, administrativo y guardavidas «tienen que estar arreglando o poniendo el hombro para sostener el mantenimiento de la pileta». Pese a sus bajos salarios, «le ponen buena onda, están predispuestos a colaborar».
En conclusión, el hombre consideró que hay «muy poco para aplaudir…y podría contar mil cosas más, pero estas son las más importantes».